Descubrir cómo opera el mecanismo de respiración en las ballenas ha fascinado al mundo científico y al hombre común desde tiempos inmemoriales.Pero, ¿en qué consiste este mecanismo tan particular como asombroso ? Y ¿cómo respiran las ballenas exactamente? Hoy desde Greenpeace te invitamos a descubrirlo.

Los cetáceos son mamíferos marinos, y como tal, respiran como lo hacen todos los mamíferos: por sus pulmones. Pero, lo cierto, es que las ballenas a lo largo de su evolución en la Tierra han sufrido como todas las especies, adaptaciones anatómicas particulares para respirar de forma satisfactoria en su medio . La más importante de estas adaptaciones, consiste en un corrimiento o desplazamiento de los orificios nasales, también conocidos como narinas, que los ha llevado a ubicarse justo sobre su cabeza, en la parte dorsal. Allí ubicados, a estos orificios,la ciencia los ha denominado “espiráculos”. 

Por la posición estratégica que los sitúa en la parte superior de su cabeza, el espiráculo hace posible que las ballenas puedan descansar y respirar sobre la superficie y también , les permite realizar una respiración muy rápida que luego más adelante te comentaremos con detalle.

Comenzaremos diciendo que para las ballenas es imposible la respiración por la boca, dado que tienen sistemas separados para alimentarse y respirar. Esta separación clave es lo que les permite a estos gigantescos animales marinos alimentarse sin correr peligro. Porque, cuando el agua entra a raudales por su boca cuando las ballenas capturan su alimento pero al estar separados los sistemas, esta no se dirige hacia sus pulmones, lo que resultaría mortal. Por cierto, no todas las especies de cetáceos poseen la misma cantidad de espiráculos. En el caso de las ballenas barbadas (misticetos) presentan dos orificios en total, mientras que el resto de ballenas (odontocetos) poseen tan solo uno.

Como se realiza el proceso de respiración en las ballenas

El proceso de respiración de las ballenas comienza con la expulsión de dióxido de carbono (CO2). Dentro del agua, sumergidas, lo expulsan en forma de burbujas. En cambio, afuera del medio marino, en la superficie, expulsan una gran cantidad de agua y aire por el espiráculo. Este fenómeno se aprecia como un “soplido” de agua. Ahora bien, ¿en qué consisten exactamente estos asombroso soplidos?

Las ballenas, cuando vacían de forma rápida sus pulmones dan lugar al famoso “soplido”de agua. Este vaciado se produce de forma tan acelerada por el espiráculo, porque las ballenas poseen una pared torácica con unos músculos torácicos muy flexibles y potentes. Esto es lo que les permite comprimir sus pulmones hasta dejarlos completamente vacíos y también lo que hace posible que puedan guardar la máxima cantidad de oxígeno para cuando estén sumergidas .

Como dato curioso, es interesante saber que las ballenas azules pueden vaciar sus pulmones con una capacidad de 1500 litros, para volver a llenarlos en apenas 2 segundos. Pero, después de que tiene lugar esta espiración de aire en forma de resoplido, acontece una inspiración mucho más calmada y lenta, seguida de un cierre total de sus vías respiratorias.

Un proceso simple con asombrosas particularidades

En líneas generales, para describir el proceso de una forma sencilla, podemos decir que las ballenas respiran a través de los pulmones, de forma similar a la que lo hacen sus parientes más próximos, los mamíferos terrestres. Sin embargo, al encontrarse en un medio marino, esto les obliga a salir de forma recurrente a la superficie para tomar aire o respirar. Las ballenas, están adaptadas exitosamente al buceo prolongado y por ello, pueden contener su respiración por largos periodos de tiempo, que varía según la especie de ballena que se trate.

Los expertos , indican que es curioso cómo algunos factores influyen de modo crucial en la frecuencia con la que las ballenas deben asomarse fuera del agua para respirar, como es por ejemplo, la velocidad de nado. A mayor velocidad de nado,las ballenas estarán consumiendo mucha más energía, por lo que deberán asomarse a la superficie con más frecuencia. De entre todos los mamíferos marinos, las ballenas son las que mejor pueden mantener la respiración, y el récord registrado en este campo ha sido observado en el Ballenato de Cuvier (Ziphius cavirostris), un ejemplar que es capaz de bucear hasta una profundidad de 2992 metros y contener la respiración por unos 137.5 minutos .